Plagas excavadoras
Cómo proteger las raíces y los árboles de los topillos
Descubre cómo proteger raíces, árboles jóvenes, bulbos y cultivos frente a los topillos mediante barreras, prevención y vigilancia del jardín.

Un árbol joven empieza a perder vigor.
Las hojas parecen normales al principio, pero poco a poco la planta se debilita.
Cuando inspeccionas el suelo descubres galerías cerca de las raíces.
En otros casos, levantas una planta que se ha secado y encuentras parte de su sistema radicular mordido.
Si ya has confirmado —o tienes indicios sólidos— de que existen topillos en el jardín, la prioridad cambia.
Ya no se trata solamente de identificar al animal.
Ahora la pregunta es:
¿Cómo puedo proteger las raíces y evitar que siga dañando mis plantas?
En España existen varias especies de topillos y no todas presentan exactamente el mismo comportamiento. Sin embargo, algunas pueden causar daños importantes a la vegetación.
El caso especialmente relevante para las raíces es el topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus).
MITECO describe esta especie como un pequeño roedor de vida principalmente subterránea que construye sistemas de galerías y se alimenta de bulbos, tubérculos, raíces y otras partes subterráneas de las plantas.
Por eso, cuando existen topillos, proteger únicamente la parte visible de una planta puede no ser suficiente.
La estrategia debe comenzar bajo el suelo:
localizar → proteger → reducir refugios → vigilar → adaptar
¿Por qué los topillos dañan las raíces?
Para algunas especies, las raíces forman parte de su alimentación.
El topillo mediterráneo está especialmente adaptado a una vida subterránea.
MITECO señala que construye galerías con varias entradas y salidas y que su alimentación incluye:
- bulbos;
- tubérculos;
- raíces;
- otras partes subterráneas de las plantas.
MAPA también describe al topillo mediterráneo como una especie que consume principalmente raíces y documenta que los daños subterráneos pueden provocar:
- pérdida de vigor;
- desecación parcial;
- desecación total;
- muerte de la planta.
Esto explica una situación que puede resultar desconcertante:
la parte aérea de la planta empieza a deteriorarse aunque el problema real esté debajo de la tierra.
¿Qué plantas pueden resultar vulnerables?
El riesgo depende de:
- especie de topillo;
- tipo de planta;
- edad de la planta;
- disponibilidad de otros alimentos;
- densidad de animales;
- características del suelo;
- época del año.
Pero conviene prestar especial atención a:
Árboles jóvenes
Su sistema radicular todavía está desarrollándose.
Una pérdida importante de raíces puede afectarles más que a ejemplares establecidos.
Árboles frutales
Si existen galerías alrededor de la zona radicular, merece la pena realizar una inspección.
Bulbos
Se encuentran directamente en la zona donde pueden alimentarse determinados topillos.
Tubérculos
También forman parte de la alimentación documentada del topillo mediterráneo.
Plantas recién instaladas
Todavía no cuentan con un sistema radicular amplio.
Cultivos del huerto
Una zona cultivada puede proporcionar alimento concentrado y suelo adecuado para la actividad subterránea.
¿Cómo saber si un topillo está dañando las raíces?
No atribuyas automáticamente cualquier planta enferma a los topillos.
Busca varias señales al mismo tiempo.
1. Galerías próximas a la planta
Comprueba si existen entradas o actividad subterránea alrededor de la zona radicular.
2. Pérdida repentina de vigor
Una planta puede empezar a:
- marchitarse;
- crecer menos;
- perder hojas;
- secarse parcialmente.
Si el riego y otros factores parecen normales, inspecciona el suelo.
3. Planta poco estable
En algunos casos, una planta con raíces muy dañadas puede perder estabilidad.
No tires de ella innecesariamente.
Pero si una planta ya está prácticamente muerta y puede retirarse, revisar sus raíces puede aportar información.
4. Raíces mordidas
Busca daños físicos compatibles con roeduras.
Este indicio resulta especialmente relevante cuando coincide con galerías cercanas.
5. Bulbos o tubérculos parcialmente consumidos
También pueden indicar actividad de pequeños roedores subterráneos.
Antes de proteger las raíces: confirma que realmente son topillos
Esta etapa es importante.
Una planta puede deteriorarse por:
- falta de agua;
- exceso de agua;
- hongos;
- insectos;
- compactación;
- problemas nutricionales;
- daños mecánicos;
- otros animales.
Y un agujero tampoco significa automáticamente que haya topillos.
Si todavía no estás seguro, primero revisa:
Topillos en el jardín: cómo identificarlos y proteger tus plantas
Si el principal problema son agujeros y no sabes qué animal los produce:
Agujeros en el jardín: ¿topo, topillo, rata o ratón de campo?
Una vez que los indicios sean compatibles con topillos, puedes centrarte en proteger las plantas.
1. Utiliza barreras físicas alrededor de las raíces
Una de las estrategias preventivas más directas consiste en dificultar físicamente el acceso a la zona radicular.
Esto resulta especialmente interesante cuando vas a plantar:
- árboles jóvenes;
- arbustos;
- plantas valiosas;
- determinados cultivos.
La idea general consiste en crear una protección alrededor de la zona vulnerable utilizando un material resistente que permita:
- drenaje;
- circulación de agua;
- crecimiento de raíces;
- desarrollo normal de la planta.
Pero que dificulte el acceso directo del roedor.
¿Qué tipo de malla puede utilizarse contra los topillos?
En jardinería se utilizan diferentes sistemas de malla o cestas protectoras.
Lo importante no es simplemente instalar “cualquier malla”.
Debe ser:
- suficientemente resistente;
- adecuada para contacto con el suelo;
- compatible con la planta;
- capaz de mantener su función durante el tiempo necesario;
- instalada sin perjudicar el crecimiento.
Una abertura excesivamente grande puede perder utilidad.
Una protección demasiado cerrada o mal instalada también puede interferir con las raíces.
Por eso el diseño debe adaptarse a la planta concreta.
¿Hay que envolver completamente las raíces?
No deberías envolverlas de una forma que limite su desarrollo.
Una barrera radicular no debe convertirse en una maceta rígida permanente que estrangule el árbol.
El objetivo es encontrar un equilibrio:
dificultar el acceso del topillo sin impedir el crecimiento normal de las raíces.
En árboles que van a permanecer muchos años en el terreno, este aspecto es especialmente importante.
2. Protege los árboles desde el momento de plantarlos
Si ya sabes que una parcela presenta actividad recurrente de topillos, el mejor momento para pensar en protección es:
antes de plantar.
Instalar una barrera alrededor de un árbol ya establecido puede resultar mucho más difícil porque:
- las raíces ya se han extendido;
- excavar puede dañarlas;
- el área necesaria es mayor.
En cambio, durante una nueva plantación puedes planificar la protección desde el principio.
Cómo proteger un árbol joven al plantarlo
El procedimiento exacto dependerá de:
- especie de árbol;
- tamaño del cepellón;
- tipo de suelo;
- sistema de protección utilizado.
Pero el principio general es:
Paso 1 — Prepara correctamente el hoyo
Debe ser adecuado para la planta, no únicamente para la barrera.
Paso 2 — Coloca la protección
La malla o cesta debe rodear la zona vulnerable sin comprimir el cepellón.
Paso 3 — Mantén espacio para el desarrollo
Las raíces necesitan continuar creciendo.
Paso 4 — Rellena correctamente
Evita dejar grandes huecos de aire.
Paso 5 — Riega según las necesidades de la planta
La protección contra topillos no sustituye los cuidados normales de plantación.
Paso 6 — Vigila el entorno
Una barrera protege una zona concreta, pero los topillos pueden seguir activos alrededor.
3. Protege bulbos antes de enterrarlos
Los bulbos presentan una ventaja:
pueden protegerse desde el momento de la plantación.
Si ya has tenido problemas de topillos, puedes considerar sistemas de protección física diseñados para bulbos.
La idea consiste en impedir que el roedor acceda directamente al bulbo sin bloquear:
- drenaje;
- raíces;
- brotes.
Esto puede ser especialmente útil en zonas donde los daños se repiten cada temporada.
¿Es necesario proteger todos los bulbos del jardín?
No necesariamente.
Prioriza las zonas donde:
- ya hubo daños;
- existen galerías activas;
- plantas anteriores desaparecieron;
- vas a colocar variedades especialmente valiosas.
La protección selectiva suele ser más práctica que intervenir todo el jardín.
4. Vigila especialmente los árboles jóvenes
Un árbol adulto y un árbol recién plantado no presentan la misma vulnerabilidad.
Los árboles jóvenes tienen:
- menos raíces;
- menor reserva;
- menor capacidad para compensar daños importantes.
Por eso deberías revisar periódicamente:
- suelo alrededor del tronco;
- nuevas entradas;
- tierra removida;
- estabilidad del árbol;
- vigor;
- crecimiento.
Una galería próxima no demuestra por sí sola que las raíces estén siendo comidas.
Pero sí justifica aumentar la vigilancia.
¿Qué hacer si un árbol empieza a secarse?
No empieces excavando todo el sistema radicular.
Primero descarta causas básicas:
- riego;
- drenaje;
- enfermedad;
- daños en el tronco;
- problemas de plantación.
Después busca señales de topillos.
Si encuentras:
galerías + actividad reciente + raíces dañadas + pérdida de vigor
la hipótesis gana fuerza.
En casos graves o cuando se trata de un árbol valioso, puede ser recomendable consultar a un profesional de jardinería o arboricultura antes de excavar alrededor de raíces estructurales.
5. Reduce la cobertura excesiva alrededor de las plantas vulnerables
La vegetación densa puede proporcionar cobertura a pequeños mamíferos.
MITECO documenta, por ejemplo, que el topillo campesino puede ocupar ambientes abiertos con cobertura herbácea o arbustiva densa.
Esto no significa que debas eliminar toda la vegetación.
Un jardín completamente desnudo tampoco es el objetivo.
La estrategia consiste en evitar zonas de refugio excesivo justo alrededor de:
- árboles jóvenes;
- cultivos vulnerables;
- parterres afectados.
¿Hay que cortar toda la hierba?
No.
Pero mantener bajo control la vegetación puede facilitar:
- localizar agujeros;
- ver senderos;
- detectar tierra nueva;
- observar daños;
- realizar seguimiento.
La visibilidad es una parte importante de la prevención.
Si no puedes ver el suelo alrededor de una planta vulnerable, será más difícil detectar actividad temprana.
6. Retira refugios innecesarios
Revisa si alrededor de las zonas afectadas existen:
- montones de restos vegetales;
- tablas apoyadas en el suelo;
- objetos abandonados;
- materiales almacenados;
- vegetación extremadamente densa.
No todo refugio será utilizado por topillos.
Pero reducir escondites innecesarios facilita inspeccionar el jardín y puede disminuir las condiciones favorables para diferentes roedores.
7. No dejes alimento innecesario alrededor
Los topillos no son el único roedor que puede visitar un jardín.
Si además de raíces y vegetación existen:
- semillas derramadas;
- comida para mascotas;
- alimento para aves en el suelo;
- residuos orgánicos accesibles;
puedes atraer también ratones o ratas.
Mantener estas fuentes bajo control facilita además interpretar las señales correctamente.
8. Utiliza los dispositivos disuasorios como complemento
En el mercado existen dispositivos destinados a animales subterráneos que generan:
- vibraciones;
- pulsos;
- señales transmitidas por el suelo.
Pueden formar parte de una estrategia de manejo.
Pero no conviene utilizarlos como sustituto de la protección física cuando ya tienes:
un árbol joven + raíces vulnerables + actividad confirmada.
En ese caso, la prioridad debe ser proteger directamente la planta.
¿Funcionan las estacas vibratorias contra los topillos?
No conviene presentar ningún dispositivo como una garantía universal.
El resultado puede depender de:
- especie;
- suelo;
- humedad;
- obstáculos;
- superficie;
- distribución de los dispositivos;
- presión de la población.
Si utilizas un sistema de vibración:
- sigue las instrucciones del fabricante;
- colócalo correctamente;
- no supongas que funciona solo porque está encendido;
- observa si aparecen nuevas galerías;
- comprueba si continúan los daños.
La medida real del resultado es:
¿disminuye la actividad?
¿Dónde colocar un dispositivo para animales subterráneos?
Depende del producto.
No existe una distancia universal válida para todos los dispositivos.
Respeta siempre:
- instrucciones del fabricante;
- cobertura indicada;
- condiciones de instalación;
- limitaciones del terreno.
Además, piensa en la distribución de la actividad.
Si los daños se concentran en un extremo del jardín, esa información es más útil que colocar dispositivos al azar.
¿La vibración puede sustituir a una malla protectora?
No cumplen exactamente la misma función.
Una barrera física busca impedir el acceso directo a una zona.
Un dispositivo de disuasión intenta modificar las condiciones del entorno para que resulte menos atractivo.
Por eso pueden utilizarse de forma complementaria.
Por ejemplo:
árbol joven protegido físicamente + gestión de la vegetación + medida disuasoria + seguimiento de galerías
es una estrategia más completa que depender únicamente de un solo elemento.
9. No inundes las galerías alrededor de árboles
Introducir grandes cantidades de agua en galerías cercanas a una planta puede generar nuevos problemas.
Puede afectar:
- estructura del suelo;
- drenaje;
- raíces;
- estabilidad.
Además, una red subterránea puede tener varias salidas.
El agua no garantiza que el problema desaparezca.
Si tu objetivo principal es salvar un árbol, evita convertir el suelo alrededor de sus raíces en una zona experimental.
10. No excaves agresivamente alrededor de las raíces
Encontrar una galería puede generar la tentación de seguirla con una pala.
Pero hacerlo alrededor de un árbol puede causar más daño que el propio animal.
Las raíces finas son esenciales para la absorción de agua y nutrientes.
Las raíces estructurales contribuyen a la estabilidad.
Si necesitas inspeccionar, hazlo de forma limitada y cuidadosa.
En árboles valiosos, considera ayuda profesional.
¿Se pueden cerrar las galerías?
Puedes cerrar o marcar determinadas entradas como parte del seguimiento.
La finalidad es comprobar si vuelven a abrirse.
Pero una galería cerrada no significa necesariamente:
“problema resuelto”.
Los topillos pueden disponer de:
- otras entradas;
- túneles secundarios;
- nuevas rutas.
Por eso debes observar el conjunto de la zona.
Cómo comprobar si una zona sigue activa
Una forma sencilla consiste en crear un pequeño registro.
Día 1
Marca:
- agujeros;
- montículos;
- plantas afectadas.
Día 2–3
Comprueba:
- entradas reabiertas;
- tierra nueva;
- nuevos daños.
Semana siguiente
Registra:
- número de nuevas señales;
- plantas que pierden vigor;
- nuevas áreas afectadas.
No necesitas un sistema complicado.
Incluso unas fotografías tomadas desde el mismo punto pueden ayudarte a comparar.
¿Qué hacer con una planta cuyas raíces ya están dañadas?
Depende de la gravedad.
Si el daño es limitado, la planta puede recuperarse con cuidados adecuados.
Si el sistema radicular está gravemente comprometido, la recuperación puede ser difícil.
Evita compensar automáticamente el problema con exceso de agua o fertilizante.
Una planta con raíces dañadas puede no responder como una planta sana.
Evalúa:
- cantidad de raíces restantes;
- estabilidad;
- estado de la parte aérea;
- especie;
- época del año.
Para árboles valiosos, consulta a un profesional.
¿Cómo proteger un huerto de los topillos?
En un huerto resulta difícil proteger cada raíz individualmente.
Por eso conviene combinar diferentes niveles de protección.
Protege cultivos especialmente vulnerables
Especialmente aquellos que ya han sufrido daños.
Vigila los bordes
Las primeras señales pueden aparecer fuera de las líneas de cultivo.
Reduce refugios innecesarios
Sin eliminar toda la biodiversidad del huerto.
Controla nuevas galerías
Haz inspecciones periódicas.
Protege nuevas plantaciones cuando sea práctico
Especialmente bulbos, raíces y plantas de alto valor.
¿Cómo proteger árboles frutales?
Los frutales jóvenes merecen especial atención.
Puedes trabajar en cuatro niveles:
1. Protección radicular
Considera una barrera apropiada durante la plantación si existe historial de topillos.
2. Zona alrededor del árbol
Mantén suficiente visibilidad para detectar tierra nueva y galerías.
- Seguimiento
Compara la actividad semanalmente.
4. Medidas complementarias
Utiliza sistemas de disuasión u otras medidas apropiadas cuando tengan sentido.
El objetivo es evitar descubrir el problema únicamente cuando el árbol ya está gravemente debilitado.
¿Qué hacer si hay topillos debajo del césped y árboles cerca?
Primero identifica dónde está concentrada la actividad.
No necesitas intervenir todo el jardín de la misma manera.
Puedes crear tres zonas:
Zona A — actividad alta
Galerías nuevas y daños visibles.
Zona B — actividad posible
Entradas antiguas o señales poco claras.
Zona C — sin señales
Sin daños ni galerías recientes.
Prioriza la protección de árboles y plantas situados en la Zona A.
Después vigila la B.
No alteres innecesariamente la C.
¿Los topillos pueden dañar el tronco?
Dependiendo de la especie y las condiciones, los daños de pequeños roedores no tienen por qué limitarse exclusivamente a las raíces.
Sin embargo, en el caso del topillo mediterráneo, la documentación española destaca especialmente el consumo de raíces y otras partes subterráneas.
Si encuentras daños en la base de un tronco, no atribuyas automáticamente el problema a una especie concreta.
Busca:
- marcas;
- altura del daño;
- huellas;
- excrementos;
- galerías;
- otros animales presentes.
¿Qué hacer en invierno?
No asumas que el problema ha desaparecido simplemente porque ves menos actividad superficial.
Una especie con hábitos subterráneos puede permanecer fuera de tu vista.
Utiliza los periodos de menor actividad del jardín para:
- inspeccionar protecciones;
- planificar nuevas plantaciones;
- reparar barreras;
- revisar zonas donde hubo daños;
- preparar medidas preventivas.
¿Qué hacer antes de plantar nuevos árboles?
Si has tenido topillos anteriormente, crea una pequeña lista.
¿Hubo galerías en esta zona?
Si la respuesta es sí, considera protección preventiva.
¿Murieron plantas anteriormente?
Investiga la causa antes de replantar.
¿El suelo permite detectar fácilmente nuevas galerías?
Mantén una zona observable.
¿La nueva planta es valiosa o especialmente vulnerable?
La prevención inicial puede ahorrar una intervención posterior mucho más complicada.
Errores frecuentes al proteger árboles contra topillos
Error 1 — Proteger únicamente el tronco
Si el problema está en las raíces, una protección exclusivamente aérea no resuelve el riesgo subterráneo.
Error 2 — Esperar a que el árbol esté casi muerto
La pérdida de vigor puede aparecer antes.
Inspecciona cuando notes cambios.
Error 3 — Instalar una barrera que limite las raíces
La protección no debe convertirse en otro problema para la planta.
Error 4 — Confiar únicamente en un repelente
Utiliza diferentes medidas cuando el riesgo sea importante.
Error 5 — Excavar todas las galerías
Puedes dañar raíces sanas y alterar innecesariamente el suelo.
Error 6 — Confundir topillos con topos
No tienen la misma alimentación ni producen necesariamente el mismo tipo de daño.
Agujeros en el jardín: ¿topo, topillo, rata o ratón de campo?
Error 7 — Utilizar veneno sin identificar el animal
España alberga diferentes especies de pequeños mamíferos.
Algunas pueden confundirse visualmente o por sus galerías.
Antes de utilizar un rodenticida o biocida:
- confirma el organismo objetivo;
- comprueba que el producto esté autorizado para ese uso;
- sigue la etiqueta;
- protege a niños y mascotas;
- considera la fauna no objetivo.
Además, especies como el topillo de Cabrera (Microtus cabrerae) están sujetas a medidas de conservación, lo que refuerza la importancia de no tratar indiscriminadamente cualquier galería.
Un plan práctico para proteger el jardín
Si quieres convertir toda esta información en un proceso sencillo, utiliza estas cinco fases.
Fase 1 — Confirmar
Comprueba que las señales son compatibles con topillos.
No actúes únicamente por un agujero.
Fase 2 — Priorizar
Haz una lista de:
- árboles jóvenes;
- plantas valiosas;
- bulbos;
- cultivos afectados.
Empieza por ellos.
Fase 3 — Proteger
Utiliza barreras físicas apropiadas cuando sea posible.
Especialmente durante nuevas plantaciones.
Fase 4 — Reducir condiciones favorables
Controla:
- cobertura excesiva;
- refugios innecesarios;
- alimento accesible;
- materiales acumulados.
Fase 5 — Vigilar
Cada semana revisa:
- nuevos agujeros;
- nuevas galerías;
- tierra removida;
- plantas debilitadas;
- daños radiculares.
Si la actividad continúa, adapta la estrategia.
¿Cómo saber si la protección está funcionando?
No esperes únicamente a “dejar de ver topillos”.
Es mejor utilizar indicadores concretos.
Menos galerías nuevas
Buena señal.
Menos plantas dañadas
Una de las medidas más importantes.
No aparecen nuevas raíces mordidas
Indica que la protección localizada puede estar funcionando.
Los árboles mantienen su vigor
Especialmente importante durante la temporada de crecimiento.
La actividad se desplaza
Esto requiere atención.
Si desaparecen las señales junto a un árbol pero aparecen alrededor de otro, el problema no está resuelto: se ha desplazado.
¿Cuándo es necesario un profesional?
Considera ayuda especializada cuando:
- varios árboles están perdiendo vigor;
- existe daño radicular importante;
- las galerías se extienden por una superficie grande;
- no puedes identificar el animal;
- las medidas preventivas no reducen los daños;
- tienes árboles de alto valor;
- sospechas que puede existir una especie protegida;
- necesitas recurrir a métodos de control regulados.
La intervención profesional puede ser especialmente útil cuando el coste de perder los árboles supera ampliamente el coste de una inspección.
Conclusión
Cuando hay topillos en un jardín, las plantas pueden estar sufriendo daños que no son visibles a primera vista.
El problema puede encontrarse:
debajo del suelo.
En España, el topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus) es un ejemplo especialmente importante porque las fuentes oficiales documentan su alimentación basada en raíces, bulbos, tubérculos y otras partes subterráneas.
Por eso la estrategia más útil no consiste únicamente en intentar expulsar al animal.
Hay que proteger aquello que realmente está en riesgo.
Prioriza:
árboles jóvenes → raíces → bulbos → nuevas plantaciones → cultivos valiosos
y combina:
barreras físicas + gestión del entorno + vigilancia + medidas complementarias.
Si todavía no sabes qué animal está haciendo las galerías, vuelve primero al diagnóstico.
Agujeros en el jardín: ¿topo, topillo, rata o ratón de campo?
Si ya has confirmado que existen topillos y quieres comprender mejor sus señales:
Topillos en el jardín: cómo identificarlos y proteger tus plantas
La protección funciona mejor cuando empieza antes de que el daño sea grave.
FAQ
¿Los topillos comen las raíces de los árboles?
Sí, determinadas especies pueden alimentarse de raíces. En España, MITECO y MAPA documentan que el topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus) consume raíces y otras partes subterráneas de las plantas.
¿Cómo puedo proteger un árbol joven de los topillos?
Si existe riesgo conocido, considera una barrera física adecuada alrededor de la zona radicular durante la plantación, mantén visible el terreno alrededor del árbol y vigila regularmente la aparición de nuevas galerías.
¿Sirve una malla para proteger las raíces?
Una barrera de malla adecuada puede dificultar el acceso de pequeños roedores, pero debe instalarse sin impedir el drenaje ni limitar el desarrollo normal de las raíces.
¿Los topillos pueden matar un árbol?
Un daño radicular suficientemente importante puede debilitar gravemente una planta. MAPA documenta que los daños subterráneos causados por determinados topillos pueden producir pérdida de vigor, desecación parcial o total e incluso muerte de plantas.
¿Cómo proteger los bulbos de los topillos?
Cuando existe historial de daños, puede considerarse una protección física adecuada durante la plantación. Debe permitir el drenaje y el crecimiento normal de raíces y brotes.
¿Las estacas vibratorias eliminan los topillos?
No deberían considerarse una garantía de eliminación. Pueden utilizarse como medida complementaria, pero las plantas valiosas deben protegerse directamente y los resultados deben comprobarse observando la actividad real.
¿Debo excavar las galerías alrededor de un árbol?
No de forma agresiva. Puedes dañar las propias raíces que intentas proteger. Si necesitas inspeccionar un árbol valioso, limita la excavación o consulta a un profesional.
¿Puedo inundar las galerías?
No es recomendable como solución general, especialmente alrededor de árboles. Puede alterar el suelo, afectar el drenaje y dañar raíces sin garantizar que el sistema de galerías quede desocupado.
¿Cómo sé si los topillos siguen activos?
Marca las entradas y observa durante varios días si aparecen nuevas aperturas, tierra removida, galerías o daños en plantas.
¿Qué debo proteger primero?
Prioriza árboles jóvenes, plantas recién instaladas, bulbos, cultivos valiosos y cualquier planta situada junto a galerías activas.