Base de conocimiento

Ardillas terrestres en España: introducción

Guía localizada para España sobre ardillas terrestres: identificación y primeros pasos, normativa aplicable y cuándo solicitar ayuda profesional.

Esta guía se ha redactado específicamente para España. La situación de ardillas terrestres en el país se resume así: no habituales en la Península. En Canarias puede confundirse el concepto con la ardilla moruna, especie exótica con gestión específica. En este contexto, conviene empezar por su presencia real en el territorio y por una identificación prudente.

La primera medida responsable es no capturar ni trasladar y consultar al cabildo o autoridad autonómica. La identificación debe basarse en señales observables, ubicación y época del año, no solo en una fotografía aislada. Las recomendaciones pueden variar entre comunidades autónomas y municipios.

Qué significa encontrarlos en una vivienda o jardín

Un avistamiento no equivale automáticamente a una infestación. Puede tratarse de un individuo de paso, una entrada accidental, un refugio estacional o una población estable. La respuesta cambia según se observe actividad repetida, daños, reproducción o acceso al interior.

Señales que sí aportan información

La forma de las huellas o excrementos, el tamaño y la altura de los accesos, los materiales dañados y el horario de actividad ayudan más que el color visto a distancia. En el caso de ardillas terrestres, hay que relacionar esas señales con el entorno español: vivienda urbana, urbanización, finca agrícola, costa, humedal o área de montaña.

Comprobación antes de actuar

  • Registrar la fecha, la zona y la frecuencia de la actividad.
  • Fotografiar huellas, excrementos, daños, mudas, nidos o puntos de entrada sin exponerse.
  • Comprobar alimento, agua, humedad y refugios disponibles.
  • Descartar especies parecidas y confirmar si existe protección o regulación especial.
  • Aplicar primero medidas físicas, de mantenimiento y exclusión que no dañen fauna no objetivo.

Para ardillas terrestres, el punto de partida en España es no capturar ni trasladar y consultar al cabildo o autoridad autonómica.

Identificación y aviso de especies invasoras

La respuesta temprana es importante, pero una falsa alarma también consume recursos. Se recomienda fotografiar caracteres diagnósticos sin tocar el ejemplar, anotar coordenadas y número aproximado, y enviar la información al servicio de biodiversidad o sanidad vegetal correspondiente. No se debe transportar una muestra viva.

Las medidas de control de una especie invasora se diseñan para una población y un territorio concretos. Capturar unos pocos individuos, destruir un nido sin seguimiento o liberarlos en otra zona puede favorecer la dispersión. La administración puede indicar campañas, gestores autorizados o protocolos específicos.

Documentación útil para una identificación profesional

Una imagen general rara vez basta. Es mejor obtener, sin riesgo, fotografías del ejemplar y de la señal, una referencia de tamaño, el punto exacto donde apareció y una vista del entorno. También ayudan sonidos, horario, frecuencia y cambios recientes en la vivienda o parcela.

El profesional o la administración podrá descartar especies parecidas y decidir si hace falta inspección, muestra o seguimiento. Para ardillas terrestres, debe añadirse este dato local: en Canarias puede confundirse el concepto con la ardilla moruna, especie exótica con gestión específica. Conservar la evidencia evita tratamientos preventivos innecesarios y permite comparar el antes y el después.

Normativa y actuación responsable en España

Si se sospecha de una especie exótica invasora, no debe liberarse ni trasladarse por cuenta propia. La identificación y la actuación corresponden a los servicios ambientales competentes, de acuerdo con el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y la normativa autonómica.

No se deben improvisar venenos, fumigaciones, traslados de animales ni cierres de refugios ocupados. Si existe riesgo para personas, daños continuados o dudas sobre la especie, debe intervenir una empresa inscrita o el organismo público competente.

Seguimiento después de la actuación

El resultado debe comprobarse con fechas e indicios objetivos. Durante dos a cuatro semanas conviene revisar los mismos puntos, anotar actividad nueva y confirmar que no se ha desplazado a otra estancia o parcela. Si continúan señales frescas, hay que revisar la identificación y el origen antes de intensificar el tratamiento.

Fuentes oficiales que conviene consultar

Las fuentes deben revisarse en el momento de actuar, porque autorizaciones, catálogos y protocolos pueden cambiar. Esta guía informa y ayuda a decidir el siguiente paso, pero no sustituye una identificación profesional ni una resolución administrativa.